No pensar en nada y esperar hasta mañana, para que muestre su cara; y de repente pasa el día sin hacer nada. Reconocer el derecho a soñar, a contemplar, cerrar los ojos, suspirar y disfrutar de los momentos frágiles, dispuestos para el.
Tanto tiempo perdido es ese que pasa y luego se va. No pensar en ello, en esa mierda, y esperar que se pueda olvidar. El tiempo se toma su tiempo; noche de soñar con un mar embravecido y devorar los momentos frágiles.
no pensar en nada, pasar el tiempo riendo; e inventar juegos infantiles, hacer poco sin nada. Inventar juegos que no valen la pena, es poco, pero son buenos en ello.